sábado, 11 de enero de 2014

El labrador y sus hijos



Tras muchos años de duro trabajo, un  viejo labrador, comenzó a notar que sus fuerzas iban mermando cada vez más. Como no quería que sus tierras fueran abandonadas tras su muerte, trazó un plan, para que sus hijos aprendieran a cuidarlas, sin darse cuenta.

Cuando  tuvo todo apunto, les llamó hasta su presencia y les anunció:

-Queridos hijos míos, siento que mi fin se está acercando; id a la viña que con tanto amor llevo cultivando todos estos años y buscad aquello que escondí para cuando llegara este día.

Pensando que se trataba de un enorme tesoro, corrieron  raudos y veloces al lugar que su padre les había indicado. Allí, cavaron y cavaron durante horas, hasta que no quedaba ni un solo centímetro de tierra sin remover.

A pesar de su empeño y del esfuerzo realizado, no encontraron nada que mereciera la pena vender. Apesadumbrados por el engaño de su padre, se marcharon a su casa, sin sospechar el verdadero propósito de su progenitor.

Meses después, cuando uno de los hermano pasaba por allí, descubrió que todo su trabajo no había sido en balde, ya que la viña estaba llena de apetitosos frutos, con los que pudieron enriquecerse.

Moraleja: El mejor de los tesoros, es el que se consigue con nuestro propio esfuerzo.


Es una carreta vacía

Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: 

Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de una carreta. Eso es -dijo mi padre-. Es una carreta vacía. 

Pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? 

Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: "Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace" La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. 

Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí mismo.




viernes, 10 de enero de 2014

El libro que les recomiendo hoy.

Si alguien te regaló o te prestó este libro, es porque te ama. Léelo hasta el final. No pierdes nada, menos tu tiempo. Lo que puedes ganar es más de lo que imaginas. 

El nuevo libro de Lita Donoso está dirigido a los jóvenes de la nueva era y a sus padres, grupo de almas venidas al filo de esta nueva edad de oro que recién comienza y que están destinados a cambiar el futuro del planeta. 

Conoce la verdad y la verdad te hará libre, es parte del hermoso mensaje de Alkymia para la nueva era, una invitación abierta desde la primera página. Lo único que te sirve es tener una experiencia directa, no hay más camino que aprender de ti mismo y de tus errores o aciertos. ¿Cuál es?



LAS TRES PUERTAS

Un joven discípulo dijo a un sabio filósofo:
Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti.

Espera, le interrumpió el filósofo. 
¿ya hiciste pasar por las tres puertas lo que vas a contarme? 
- ¿Qué tres puertas? - Preguntó el joven

- Sí, las tres puertas: 
La primera es la verdad
¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme?
- No, lo oí comentar a unos vecinos -
Respondió el discípulo

- Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. 
Lo que quieres decirme
¿Es bueno para alguien?. 
- No, al contrario - Contestó el joven 

Y la última puerta es la necesidad
¿Es necesario que yo sepa lo que quieres contarme?. 
- No, no es estríctamente necesario - Aseveró el discípulo

Entonces dijo el sabio sonriendo: 
"Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, 
mejor será olvidarlo para siempre"

!QUE BUENO SERÍA PENSAR SIEMPRE 
EN LAS TRES PUERTAS ANTES DE HABLAR!




El amor...

El amor no es un negocio, así que deja de tratarlo como tal. 
Sino, malograrás tu vida, el amor y todo lo que hay de 
hermoso en ello, porque todo lo que es bello no es en 
absoluto negociable. El negocio es la cosa más fea del 
mundo, un mal necesario. Pero la existencia no sabe acerca 
de negocios. Los árboles florecen, no es un negocio; las 
estrellas brillan, no es un negocio y no tienes que pagar por 
ello y nadie te exige nada. Un pájaro viene y se posa en tu 
puerta, te canta una canción y no te pide un certificado o 
algo así. Ha cantado su canción y luego, muy contento se va 
volando, sin dejar huellas. Así es como el amor crece. Da y 
no esperes a ver cuánto puedes conseguir. 

OSHO


LA CONTEMPLACIÓN

Alguien definió muy hermosamente la contemplación diciendo que: “Contemplativos son aquellos que son como un cauce que es recorrido, inundado, por el río del amor de Dios”…

Cuando se habla de oración contemplativa, la gente cree por lo general que es algo reservado de los santos y que cualquiera de nosotros no tendría por qué pensar en la contemplación por ser algo tan grande. Pero es posible lograr llevar una vida contemplativa en lo cotidiano; aprendiendo a contemplar a Dios en lo cotidiano, en el diario vivir, en la simplicidad de la vida. Sólo haciendo un alto en el camino, tomando la vida con más calma y observando con los ojos del corazón lo que sucede dentro y alrededor de nosotros; siendo conscientes de la presencia amorosa de Dios a través de la contemplación de la creación y de las personas que están a nuestro alrededor, y así va naciendo este bello sentimiento de admiración y amor por Él. 

Y como lo expresaba Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo: “ese amor se va extendiendo a toda la naturaleza: a una flor, al agua, al aire, a la estrella…, a toda la Creación. La persona va recibiendo comunicación del amor de Dios”. “Aquella persona que está en oración, cuando dialoga con el Señor frente a un Sagrario o en la soledad de su habitación y demás, sale a un campo un día de paseo y continúa gozando con la manifestación del amor de Dios”.

En el Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI en el discurso final de la tercera sesión, dijo: “La acción más importante que puede poner el hombre es un acto de contemplación”… No hay acto mayor en la vida, decía el Papa, que el de la contemplación.

“Tenemos que ser puros y sencillos como los niños, capaces de admirar, sorprendernos, maravillarnos, encantarnos con los gestos divinos de amor y de cercanía de Dios para con nosotros”. Beato Juan Pablo II.



SOMOS TEMPLOS DE DIOS

En la medida en que purifiquemos nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestras miradas, en la medida en que, con la ayuda del Señor, procuremos ese recogimiento, que es riqueza y plenitud interior, nuestra alma ansiará el trato con Dios...

"En los corazones (de los fieles) habita el Espíritu Santo como en un templo". Concilio Vaticano II, Const. Lumen Gentium.

Es el "dulce Huésped del alma", y cuanto más crece el cristiano en obras buenas, cuanto más se purifica, tanto más se complace el Espíritu Santo en habitar en él y en darle nuevas gracias para su santificación y para el apostolado.

El Espíritu Santo está en el alma del cricristiano en gracia, para configurarlo con Cristo, para que cada vez se parezca más a Él, para moverlo al cumplimiento de la voluntad de Dios y ayudarle en esa tarea.


"El Espíritu Santo viene como remedio de nuestra flaqueza" (Rom 8,26).



"El Espíritu Santo actúa internamente, dentro de cada una de las personas, como también sobre la entera comunidad, animando, vivificando, santificando". Pablo VI, Discurso de apertura de la 3º Sesión del Concilio Vaticano II, 14-IX-1964.



¡Qué distinto sería si fuéramos conscientes de que somos templos de Dios, templos del Espíritu Santo!